La máquina del tiempo olfativa: Por qué los olores nos devuelven el pasado
Mis queridos amigos: En una e ntrada anterior hablábamos de esa maravillosa redneurobiológica que nos permite sentir y vivir . Hoy quiero que nos detengamos en uno de sus canales más mágicos y, a veces, más olvidados: el sentido del olfato. ¿Les ha pasado alguna vez que caminan por la calle, perciben un aroma de repente y, en un segundo, viajan años atrás en el tiempo? A mí me pasa constantemente. El olor a tierra mojada me lleva directo a los veranos de mi infancia, bajo una tarde lluviosa pero brillante. El aroma a café recién hecho con canela me da un abrazo invisible y me sienta de golpe en la cocina de mi abuela. Pero ojo, que la memoria olfativa también tiene su sentido del humor. A veces el viaje en el tiempo no es tan poético: basta con oler un pegamento escolar blanco para regresar a la primaria, con los dedos llenos de pegoste y las rodillas raspadas. O peor aún, percibir cierto perfume barato en el supermercado y recordar, con un escalofrío gracioso, a aquel novio de...







