La Evolución
Mi querido amigo
Desde ayer una idea ronda mi cabeza, no es una idea novedosa, pero, aunque siempre está ahí pocas veces la materializo en palabras.
Este es el mejor momento, aquí sentada frente a una pantalla, con un rato libre de las actividades de la oficina me doy unos minutos para reflexionar sobre la evolución:
Esa evolución interna y externa que nos hace estar aquí y ser distintos al que fuimos hace un largo tiempo o a la persona que se durmió anoche. La evolución, que en lo personal la dirijo a ser mejor persona, una mujer más completa, más sabia, más fuerte y más risueña.
Pero la evolución no es siempre fácil, lleva tiempo o energía o dolor. Muchos lo llaman crecimiento, desarrollo, para mi es modificación de la que fui y que es diferente a quien seré, lo único que deseo es que sea mejor cada día.
Sigo sentada en mi silla de oficina y pienso: "Si la semana anterior estuve frente a este monitor, sentada en la misma silla y con el mismo correo electrónico, ¿Cómo puedo decir que evolucioné?". La respuesta me viene, no inmediata, pero si fuerte, "porque mis ideas han cambiado, mis acciones cotidianas también y deseo que eso siga y siga, hasta un trabajo rutinario como el mío tiene rendijas donde el cambio fluye, donde mis hábitos pueden seguir un camino que no he recorrido anteriormente", es decir, sigo evolucionando.
Pero a la par de mi "modificación" interna y externa, lo importante es hacia donde la dirijo...
Y eso será tema de otra ocasión.
El teléfono de mi escritorio acaba de sonar, todavía estoy en mi descanso pero hay que seguir y seguir.
Ahora es el celular con mensajes...
Te agradezco que leas estas líneas y solo me falta decirte que es un placer pasar estos momentos contigo y ojalá sea recíproco.
Pronto te escribiré más de mis ideas, solo pido menos interrupciones del teléfono.
Te quiero.


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