martes, 3 de abril de 2007

Tres cosas que he aprendido este año (primera parte)

Dicen que diario se aprende algo nuevo, o al menos se debería, pero yo diría que de cuando en cuando nos enfrentamos con una nueva verdad que nos modifica el paradigma que hemos vivido.

Esto me ha ocurrido con tres nuevas posturas las cuales me han hecho pensar y analizar un poco más mi entorno.

La primera. Desde joven he trabajado y con el salario que he ganado he apoyado a mi familia a fin de desarrollarnos y tener un mejor nivel de vida. La constante de la clase media, trabajar para ser mejor que el antecesor. Más viendo un programa de televisión de esos matutinos me intrigo una encuesta que se hizo, ¿en qué gastan su dinero las mujeres que trabajan? ¿ayudan a la par en los gastos familiares o ese sueldo es principalmente para ellas y sus gastos personales? debo confesar que ambas preguntas jamás pasaron por mi mente, al haber contribuido con el gasto familiar desde mi primer sueldo pensé que TODAS las mujeres trabajadoras en una u otra medida contribuían con los gastos familiares, pero ¡oh sorpresa! resulta que según la encuesta de televisión la mayoría de las mujeres se gastan su dinero: ¡en ellas! y si son generosas en sus hijos.

Eso me dejo choqueada ¿es que acaso he sido una tonteja que se ha perdido de gastarse su sueldo en ella y lo ha repartido con su familia? así que me di a la tarea de hacer mi propia encuesta en mi entorno: chicas de clase media que tienen una profesión y que llevan un nivel de vida aceptable. Los resultados: la mayoría acepta que debe contribuir con los gastos, pero de una manera mínima, ya que si son casadas, la obligación mayor es del esposo y ellas sólo "ayudan" en algunos gastos y si tienen hijos en comprar algunas cosas para los chicos, pero siempre con la prebenda de que la "obligación principal es de él". Con las chicas solteras ocurre algo parecido, sólo que la responsabilidad recae en el padre y ellas ayudan pero no lo creen su obligación.

Es así que uno de mis paradigmas fue roto, en general las mujeres pedimos igualdad y los mismos derechos pero cuando se trata de obligaciones aún nos retraemos y buscamos el apoyo del elemento masculino. No puedo decir cual postura este bien o cual no y menos áun generalizo lo único que quiero expresar es lo que he encontrado y esto en un pequeño universo en el inmenso que existe en el mundo pero de cualquier forma me sorprendió mucho. Pero seguiré investigando y ya les diré mis conclusiones.

1 comentario:

SOLO CROCHET dijo...

si te sirve de consuelo, yo desde que termine el colegio que trabajo, mientras estuve soltera gastaba el dinero en mi, pero cuando me puse de novia siempre juntamos el dinero con mi marido y lo destinamos a todo lo concerniente al hogar, compramos nuestra casa, nuestros muebles, nuestro auto, practicamente de igual a igual, hubo momentos laborales en que no fueron muy afortunados para el y otros para mi, pero siempre lo mucho o poco que teniamos o tenemos lo juntamos y lo destinamos a nuestra familia, son diferentes posturas, es cierto que muchas mujeres lo usan todo para ellas, pero en fin son diferentes maneras de pensar, hay parejas que no comparten su dinero y cada cual por su lado en ese aspecto, lo bueno creo es tener cierta independencia, ya que uno no sabe lo que puede suceder y tener manera de sobrellevar la vida sola
un saludo